Cafeteria Praga: 5 Cafés Emblemáticos que Debes Visitar

Praga, la capital de la República Checa, es una ciudad que deslumbra por su historia, su arquitectura y su ambiente lleno de encanto. Entre sus muchas facetas, la escena cafetera de la ciudad es un reflejo vivo de su tradición, cultura y creatividad. Los cafés en Praga no son solo lugares para tomar un café, sino auténticos centros culturales donde historia y arte convergen en cada rincón. La cafeteria Praga ha sabido mantener viva esa estirpe de lugares emblemáticos que narran historias y que invitan a los visitantes a detenerse un momento en el tiempo para disfrutar de un buen café en ambientes llenos de carácter.
A lo largo de los siglos, estos cafés Praga se han convertido en símbolos de la vida bohemia, intelectual y artística de la ciudad. Desde lugares que rememoran épocas doradas del modernismo hasta espacios que sirven de punto de encuentro para figuras ilustres, cada una de estas cafeterías Praga ofrece algo único. Para quienes desean sumergirse en la esencia cultural de la ciudad, visitar estos sitios no solo significa degustar una deliciosa bebida, sino también entender mejor su historia y su espíritu vibrante. En este recorrido, te presentamos cinco de los cafés más emblemáticos que no puedes dejar de visitar en tu paso por Praga.
Explorar estas cafeterías es una forma perfecta de conocer el alma de la ciudad más allá de sus monumentos y calles famosas. Cada uno de estos espacios tiene su propia identidad y un relato que contar, alimentado por años de tradición y la presencia de personajes históricos y artistas. Desde elegantes edificios del art nouveau y modernista hasta espacios que guardan secretos de épocas pasadas, los cafés en Praga son testimonios vivos del pasado y el presente. Sin duda, adentrarse en estos lugares será una experiencia enriquecedora, que combina cultura, historia y, por supuesto, buen café.
El Café Art Nouveau de la Casa Municipal
Comenzamos nuestro recorrido en uno de los cafés en Praga que reflejan mejor la belleza del estilo art nouveau y su influencia en la cultura checa. La Casa Municipal, situada en la Plaza de la Ciudad Vieja, es un edificio emblemático que combina la historia política, social y artística de la ciudad. Dentro de su impresionante arquitectura, se encuentra un café decorado con detalles en estilo art nouveau, una joya para quienes disfrutan del arte y el diseño en su máxima expresión.
Este café Praga no solo ofrece un espacio para relajarse y disfrutar de un buen café, sino que también funciona como un centro de conciertos y eventos culturales en su sala principal. La decoración con vidrieras, muebles de madera tallada y detalles en oro, transporta al visitante a principios del siglo XX. Además, su proximidad a la Torre de la Pólvora y a otras atracciones del centro histórico hace que visitar este lugar sea un paso obligado para quienes desean entender la estética y la historia de la Praga de aquella época.
La oferta gastronómica del café de la Casa Municipal no se limita a los cafés tradicionales, ya que también ofrece opciones de comida francesa y una tradicional taberna checa. Esto permite a los visitantes saborear los sabores auténticos de la región, en un ambiente que invita a la reflexión y al disfrute cultural. La fusión entre historia, arte y gastronomía convierte a este café en Praga en un auténtico templo dedicado a la cultura y la tradición checa, que continúa capturando corazones de turistas y locales por igual.
El Café Imperial: Moderna Elegancia y Historia

Uno de los café praga más emblemáticos y respetados por su historia y estilo es sin duda el Café Imperial. Fundado en 1914, este lugar se ha ganado un lugar en el corazón de la ciudad gracias a su diseño modernista, mosaicos y fachada art déco. Situado en una de las avenidas principales, su exterior invita a entrar a un espacio que combina elegancia y personalidad, reflejando la época en que fue construido.
El Café Imperial fue frecuentado por figuras ilustres como Franz Kafka, Antonín Dvořák y otros artistas y políticos del período. La atmósfera que se respira allí invita a rememorar esas épocas doradas, en las que la ciudad vibraba con innovación cultural y política. La decoración interior, con sus techos altos, sus mosaicos dorados y sus muebles vintage, continúa manteniendo el espíritu de aquella era, permitiendo a los visitantes sentir que han retrocedido en el tiempo para experimentar la bohemia de Praga en su máxima expresión.
Un detalle interesante que caracteriza a este café en Praga es la tradición del plato Saturnin, una especie de sándwich que data de la época comunista y que aún perdura como una tradición que une pasado y presente. Aunque el café fue cerrado en 1980, fue restaurado en los años posteriores y ahora mantiene su esplendor original, atrayendo tanto a amantes de la historia como a los amantes del buen café. Visitar el Café Imperial es vivir una experiencia completa, donde historia, elegancia y tradición se unen en perfecta armonía.
El Gran Café de Oriente: Arte Cubista en un Espacio Icónico
Situado en una de las calles más encantadoras que conduce a la famosa plaza de la Ciudad Vieja, el Gran Café de Oriente emerge como un ejemplo único de la influencia del movimiento cubista en sus espacios. Diseñado por el arquitecto Josef Gocar, este lugar refleja con maestría el espíritu artístico que se vivía a principios del siglo XX en Praga. La decoración, los muebles y la vajilla son un testimonio visible de esta corriente artística, que dejó una huella profunda en la cultura local.
Desde su apertura en 1912, el café se convirtió en un punto de encuentro para intelectuales, artistas y personajes destacados de la época. Aunque cerró en 1922, fue reabierto en 2005, tras una larga restauración, devolviéndole su esplendor original. Hoy en día, es un espacio vibrante donde se puede disfrutar de una deliciosa tarta, acompañada por un buen café con ron Baccardi, en una atmósfera que combina elegancia y arte moderno. La experiencia en este café en Praga es una oportunidad de admirar cómo el cubismo se hizo tangible en la vida cotidiana y en ambientes públicos.
Este café de Praga destaca por su carácter artístico y su historia que se entrelaza con la cultura. Cada detalle, desde las vajillas hasta el mobiliario, fue diseñado con el movimiento cubista en mente, lo que hace que la visita sea mucho más que una simple pausa para tomar algo. Es una oportunidad de sumergirse en un mundo donde el arte y la gastronomía conviven en perfecta armonía, dando a los visitantes una experiencia verdaderamente inolvidable.
El Café Slavia: Punto de Encuentro de Intelectuales y Artistas

Fundado en 1884, el Café Slavia es sin duda uno de los cafés Praga más históricos y queridos por su ambiente artístico y social. Ubicado frente al majestuoso Teatro Nacional, este espacio se ha convertido en un símbolo de la vida intelectual y cultural de la ciudad. Sus grandes ventanales ofrecen vistas interesantes del río Moldava y del Castillo de Praga, creando un escenario perfecto para una tarde de conversación, reflexión y disfrute.
A lo largo de su historia, el Café Slavia ha sido frecuentado por artistas, escritores, políticos y figuras públicas como Vaclav Havel y Hillary Clinton. La decoración del lugar, en la que predomina el estilo clásico, está adornada con pinturas, fotografías y objetos que celebran esa larga tradición artística. Es especialmente famoso por la pintura El bebedor de absenta, obra de Viktor Oliva, que aún adorna sus paredes y aporta un toque de bohemia y nostalgia a sus ambientes.
El café en Praga no solo sirve una extensa variedad de cafés, con más de 45 tipos diferentes, sino que también acoge presentaciones culturales, exposiciones y encuentros literarios. La atmósfera de historia y arte que se respira en sus rincones hace que cada visita sea una experiencia enriquecedora. Pasear por sus espacios es sumergirse en la historia de aquellos que pusieron su alma y creatividad en cada rincón, perpetuando su legado en la actualidad.
El Café Louvre: Elegancia y Ciencia en un Lugar Icónico
Finalmente, llegamos al Café Louvre, un espacio que desde su fundación en 1902 ha sido un punto de referencia en la ciudad, situado cerca del Café Slavia y del centro histórico. Es un lugar que combina la elegancia del siglo XX con la historia de la intelectualidad praguense y que sirvió como escenario para encuentros memorables entre escritores, científicos y artistas. Entre sus visitantes famosos se encuentran Franz Kafka, Albert Einstein y Sigmund Freud, quienes compartieron allí ideas y momentos inolvidables.
El Café en Praga posee un espléndido interior que ha sido cuidadosamente restaurado para preservar su mística y su prestigio. Sus techos altos, vitrales y mobiliario clásico inducen a sentir que uno forma parte de la historia. La atmósfera que envuelve el lugar invita a sentarse un par de horas, disfrutando de un excelente café y de la compañía de esa tradición intelectual que marca a la ciudad desde hace más de un siglo. La decoración y el ambiente ofrecen una experiencia que combina historia, cultura y el placer de un buen encuentro de ideas.
Este café en Praga ha sido escenario de diálogos entre la ciencia y el arte, y su restauración en 1992 permitió recuperar toda la gloria que alguna vez lo definió. Hoy, sigue siendo un espacio vivo y vibrante que abraza a quienes buscan un sitio donde tradición, historia y buena gastronomía se unen en un mismo lugar. Visitar el Café Louvre es una oportunidad para entender la Praga como un centro de pensamiento y cultura, además de disfrutar de su exquisito café y su ambiente único.
Conclusión
La escena de las cafeterías en Praga es un reflejo genuino del alma de una ciudad que combina historia, arte y tradición en cada uno de sus rincones. Los cinco espacios que hemos explorado representan solo una pequeña muestra de la riqueza cultural que esta ciudad ofrece a sus visitantes. Desde la elegancia del art nouveau en la Casa Municipal hasta la influencia del cubismo en el Gran Café de Oriente, cada uno de estos lugares tiene una historia que contar y un carácter que cautiva.
Visitar estos emblemáticos cafés en Praga es mucho más que disfrutar de una buena taza de café; es sumergirse en la cultura, en las historias de personajes históricos y en la esencia misma de la ciudad. Los espacios que han sido testigos de intelectuales, artistas y políticos a lo largo de los años continúan siendo espacios vivos, que mantienen intacta su magia y su relevancia. Sin duda, estos sitios deben estar en tu itinerario si deseas experimentar la verdadera alma de Praga y entender por qué sus cafeterías han sido y siguen siendo escenarios de inspiración y historia.

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