Excursión desde Oviedo a Picos de Europa y Cueva de Queso Cabrales

La región de Asturias es un destino imprescindible para quienes desean sumergirse en la belleza natural, la cultura y la gastronomía de una de las zonas más emblemáticas del norte de España. La excursión desde Oviedo a los Picos de Europa y la cueva de queso Cabrales ofrece la oportunidad perfecta para descubrir paisajes impresionantes, pueblos encantadores y la tradición quesera que ha dignificado a esta zona durante siglos.
Desde el momento en que se sale del centro de Oviedo, el recorrido en autobús permite contemplar la transición desde el entorno urbano a un paisaje lleno de montañas, valles y ríos que forman parte del carácter único de Asturias. La variedad de escenarios naturales que se atraviesan durante la jornada hace que cada instante sea especial, y la organización detallada garantiza una experiencia perfecta, pensada para disfrutar en familia, en pareja o en grupo de amigos. La posibilidad de combinar naturaleza, historia y gastronomía en una sola excursión la convierte en una opción popular para aquellos que desean aprovechar al máximo un día de turismo activo y cultural.
Este recorrido no solo fascina por los arroyos y picos que componen el corazón de los Picos de Europa, sino también por el recorrido en funicular hacia Bulnes, un pequeño pueblo de montaña que parece sacado de un cuento. La visita a esta localidad, junto con el tiempo libre para almorzar y explorar, invita a los visitantes a conectar con la tradición rural de la región y a respirar el aire puro de las alturas. La culminación en la cueva de queso Cabrales permite comprender más a fondo el proceso artesanal de uno de los productos más famosos de Asturias, en un entorno realmente cautivador que difícilmente se olvida.
En suma, la excursión está diseñada para ofrecer una inmersión completa en el alma de Asturias, combinando paisajes idílicos, historia y sabores auténticos. La jornada, que suele durar unas 12 horas en total, deja a los participantes con una profunda sensación de haber conocido una de las zonas más hermosas y representativas de España, enriquecida por las tradiciones y la hospitalidad de sus gentes. Sin duda, cada uno regresa a Oviedo con nuevas historias y la promesa de volver para redescubrir sus secretos.
La salida desde Oviedo y el recorrido hacia los Picos de Europa
El día comienza temprano en Oviedo, donde los participantes son recogidos en puntos estratégicos de la ciudad, con el fin de ofrecer una experiencia lo más cómoda y accesible posible. Desde allí, un autobús cómodo y climatizado inicia su camino hacia una de las zonas más emblemáticas de Asturias. La primera parte del recorrido está llena de paisajes que van cambiando ante los ojos, desde el carácter urbano propio de Oviedo hasta el tranquilizador entorno rural y montañoso que anuncia la cercanía a los Picos de Europa.
A medida que el autobús atraviesa pequeños pueblos y senderos bordeados de flora autóctona, el ambiente se vuelve cada vez más enraizado con la naturaleza. La presencia del río Cares, que acompaña durante buena parte del trayecto, sirve como hilo conductor y ofrece un espectáculo de aguas cristalinas que marcan el ritmo del paisaje. El guía encargado de la excursión aprovecha estos momentos para contar historias, leyendas y anécdotas relacionadas con la región, enriqueciendo así la experiencia y despertando la curiosidad de los visitantes.
Tras aproximadamente una hora y media de viaje, se llega a Poncebos, un pequeño pueblo conocido por estar en el punto de inicio de la famosa Ruta del Cares, una de las sendas de senderismo más reconocidas de la zona. En Poncebos, el grupo realiza una breve parada para prepararse para la parte más emocionante del día: el funicular que en pocos minutos lleva a los visitantes hasta Bulnes. Este trayecto en funicular es en sí mismo una experiencia que fascina por su historia y su belleza, con vistas privilegiadas hacia las montañas que rodean el valle. Desde aquí, empieza la verdadera aventura en la alta montaña asturiana, donde cada curva y cada vista dejan sin palabras por su majestuosidad.
El recorrido continúa con una llegada a Bulnes, una aldea que parece suspendida en el tiempo y que en su sencillez revela la esencia de la vida en las alturas. Desde su calle principal, se puede vislumbrar el imponente Picu Urriellu, un símbolo que representa a los Picos de Europa y que impresiona con su forma vertical y desafiante. La visita guiada de unos treinta minutos permite a los visitantes comprender mejor la historia de este pueblo y su valentía por mantener viva la tradición en un entorno tan inhóspito. Sin duda, la llegada a Bulnes hace que toda la naturaleza, la historia y la cultura asturiana cobren sentido en una sola mirada.
La visita a Bulnes y el encanto de la naturaleza en los Picos de Europa

Después de una breve exploración del pueblo, muchos viajeros aprovechan para tomarse su tiempo y disfrutar de las vistas panorámicas y del aire puro que reina en este rincón de los Picos de Europa. La tranquilidad del lugar, rodeada de montañas imponentes y valles profundos, invita al descanso y a la reflexión en medio de la naturaleza más pura. La capilla de Nuestra Señora de las Nieves, ubicada en el centro de Bulnes, es uno de los puntos favoritos para los visitantes, pues combina historia, espiritualidad y un escenario que parece sacado de una postal.
Desde este punto, la perspectiva que se obtiene del Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes es verdaderamente única, y quienes se atreven a dedicar unos minutos a contemplarla experimentan una sensación de asombro que difícilmente se olvida. La belleza salvaje de estos picos y la sencillez del pueblo contrastan con la majestuosidad natural que los rodea, formando un cuadro perfecto que representa la esencia de los Picos de Europa. Si el tiempo acompaña, algunos visitantes optan por realizar pequeñas caminatas o simplemente descansar en los bancos del pueblo, dejando que el silencio y la paisaje se fusionen en una experiencia meditative única.
El tiempo para almorzar en Bulnes no es obligatorio, pero sí recomendable, ya que sus restaurantes ofrecen especialidades tradicionales que dan la bienvenida a todos los viajeros. La gastronomía local, que incluye platos de caza, embutidos y el famoso queso de Cabrales, deja huella en quienes disfrutan de sus sabores auténticos y caseros. La pausa para comer también permite apreciar la gentileza de los habitantes y la sencillez de un modo de vida que se mantiene intacto en los confines de estas alturas. La pausa en Bulnes, que puede durar alrededor de dos horas y media, prepara a los visitantes para la parte final de esta aventura: la visita a la cueva de queso Cabrales.
La visita a la cueva de queso Cabrales y su proceso artesanal

Desde Bulnes, la excursión retoma el camino en funicular en dirección a Arenas de Cabrales, donde se encuentra uno de los espacios más importantes para los amantes de la gastronomía asturiana: la cueva de queso Cabrales. La visita permite admirar el lugar donde se produce uno de los quesos más emblemáticos de la región, cuyo terroir, microclima y tradición artesana han sido declarados de Denominación de Origen.
El recorrido por la cueva es una lección de historia y cultura que revela los secretos de su proceso de elaboración. Los expertos acompañan a los visitantes en un paseo por las cuevas, donde las condiciones específicas de humedad, temperatura y ventilación favorecen la fermentación y maduración del queso. Se explica cómo la mezcla de leche de varios animales, el uso de mohos específicos y la acción de las bacterias en la veintena de días que tarda en madurar, dan lugar a un producto con sabor intenso, textura cremosa y aroma característico. La visita también aborda las leyendas que rodean al queso de Cabrales, en las que el humo, la humedad y las tradiciones familiares juegan papeles fundamentales.
La cueva de queso Cabrales no solo es un espacio de producción, sino también un símbolo de la pasión, paciencia y compromiso de los artesanos asturianos. Después del recorrido, los visitantes tienen la oportunidad de degustar diferentes variedades de queso, acompañadas de sidra natural, en un espacio dedicado a disfrutar de estos sabores únicos. Esta degustación es un momento idílico que deja un recuerdo imborrable y que invita a profundizar en el conocimiento de la cultura quesera local, que ha sido transmitida de generación en generación a lo largo de los siglos. La experiencia termina con un vistazo a los productos que compran los visitantes para llevar a casa, asegurando que el recuerdo de la región perdure en cada bocado.
Conclusión
La excursión desde Oviedo a los Picos de Europa y la cueva de queso Cabrales es mucho más que un simple paseo turístico; es una invitación a conectar con la esencia de Asturias en su estado más auténtico. Desde las alturas de Bulnes hasta la profundidad de las cuevas donde se produce el queso, cada paso revela un fragmento de la historia, la cultura y la pasión que hace a esta región tan especial e incomparable.
Gracias a su variedad de paisajes, actividades y sabores, esta jornada se convierte en una experiencia completa que satisface los sentidos y enriquece la mente. El libre albedrío de disfrutar de sus vistas, su gastronomía y su tradición hace que cada participante se lleve un poco del corazón de Asturias. La unión de naturaleza, cultura y gastronomía en esta excursión asegura que cada visitante termine con ganas de volver para descubrir aún más sus secretos y vivencias. Sin duda, una escapada que deja huellas duraderas en todos los que tienen la suerte de experimentarla.

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