Guía de Viaje a Cretas: 9 Lugares Imprescindibles en Matarraña

Cuando pensamos en descubrir nuevos destinos en España, a menudo nos vienen a la mente ciudades famosas o playas paradisíacas; sin embargo, existen rincones llenos de encanto, historia y naturaleza que vale la pena explorar. Cretas, situado en la comarca del Matarraña en Teruel, es uno de esos destinos que cautivan a cualquiera que se adentre en sus calles y paisajes. Este pequeño pueblo medieval, con su rico patrimonio y su entorno natural privilegiado, se convierte en el escenario perfecto para una aventura que combina cultura, historia y belleza.
Llevar a cabo una aventura por Cretas y sus alrededores significa sumergirse en un mundo donde la historia se respira en cada rincón y la naturaleza ofrece vistas espectaculares. Desde sus monumentos históricos hasta sus senderos naturales, cada lugar tiene una historia que contar y un paisaje que deslumbrar. Si eres amante del patrimonio arquitectónico y las tradiciones, esta localidad te sorprenderá por su autenticidad y calidez.
Aquí, proponemos una excursión que te permitirá visitar nueve lugares imprescindibles en Cretas y sus alrededores, un itinerario que combina cultura, historia y naturaleza. Prepárate para recorrer calles empedradas, visitar monumentos emblemáticos y disfrutar de vistas que parecen sacadas de un cuento. La magia de Matarraña te espera con los brazos abiertos, invitándote a que te dejes llevar por su encanto y descubrir todo lo que tiene reservado para ti.
- La majestuosa Iglesia de la Asunción
- La Calle Mayor y sus secretos
- La Plaza Mayor y su símbolo de justicia
- La Casa Turull y su patrimonio arquitectónico
- El Portal Capilla de San Antonio de Padua
- El Portal de San Roque y su historia defensiva
- La Ermita de la Misericordia y su entorno natural
- El Poblado Ibérico Els Castellans
- Sugerencias para completar tu recorrido por Matarraña
- Conclusión
La majestuosa Iglesia de la Asunción
Comenzar una aventura por Cretas es detenerse en su monumento más emblemático: la Iglesia de la Asunción. Construida en el siglo XVI, esta iglesia se erige en el corazón del casco antiguo como un testimonio del pasado religioso y arquitectónico del pueblo. Su estilo gótico-renacentista refleja la transición de épocas y estilos, y su estructura robusta nos invita a imaginar cómo fue la vida en aquellos siglos.
Al acercarse a la iglesia, se puede apreciar la belleza de su fachada, adornada con detalles escultóricos y elementos decorativos que enriquecen su apariencia. La portería, con sus arcos apuntados y sus pináculos, ofrece una primera impresión impactante. Dentro, la atmósfera es solemne y tranquila, perfecta para apreciar su acabado barroco en el altar y las pinturas que decoran sus muros, muchas de ellas de gran valor artístico.
Visitar la Iglesia de la Asunción no solo implica admirar su arquitectura, sino también entender su papel en la historia local. Durante siglos, ha sido un espacio de culto, de reunión y de celebración comunitaria. En su entorno, se pueden encontrar otros elementos históricos, como restos de antiguos portales que conectan con la historia medieval del pueblo, formando un escenario que invita a imaginar cómo fue la vida en Cretas durante la Edad Media y el Renacimiento.
La Calle Mayor y sus secretos
Seguir laexpedición por Cretas nos lleva directamente a la Calle Mayor, la arteria principal y más antigua del pueblo. Este recorrido sirve como una línea del tiempo que muestra la evolución arquitectónica y social de la localidad. A lo largo de sus narrow calle, las casas de piedra y los balcones de hierro forjado conservan la esencia de épocas pasadas, y cada fachada parece tener una historia que contar.
Recorrer la Calle Mayor es encontrarse con casonas señoriales, algunas con escudos de armas y detalles góticos que realzan su carácter histórico. En el transcurso de la caminata, podemos visualizar cómo en algún momento esta vía fue el centro comercial y social de Cretas. La presencia de restos de antiguas murallas y portales refuerza esa idea, permitiendo imaginar el entramado de defensas que protegían el pueblo en otros tiempos, llenos de historias de guerras y alianzas.
Uno de los momentos más especiales en esta calle es la aparición de la figura esculpida de un soldado napoleónico o carlista, ubicada en una de las fachadas. Este hallazgo recuerda las disputas y cambios políticos que han marcado la historia de la región. La Calle Mayor es, sin duda, un reflejo vivo del pasado, y pasear por ella ayuda a entender la identidad de Cretas y su importancia en la historia de la Matarraña.
La Plaza Mayor y su símbolo de justicia
A unos pasos de la Calle Mayor se encuentra la emblemática Plaza Mayor, corazón social y político del pueblo. Aquí, la historia se adentra en escenas que evocan tiempos pasados, como la presencia de la columna central conocida como el Rollo de Justicia. Este monumento, que se construyó en el siglo XVI, servía como un lugar donde se impartía justicia y se juzgaban los delitos en la época medieval y moderna.
Sentarse en sus bancos y observar la plaza permite un momento de reflexión y calma en medio del bullicio histórico. La estructura de la plaza, con sus soportales y edificios adosados, refleja la organización social y económica que sustentaba a Cretas. La columna central, en forma de Rollo, se levanta majestuosa en el centro, recordando una época en que la ley era impartida de manera pública y ejemplarizante.
Visitar la Plaza Mayor es también disfrutar del entorno, rodeado de cafeterías y restaurantes tradicionales que conservan la esencia de la gastronomía local. La plaza no solo fue un lugar de justicia, sino también un espacio de encuentros, celebraciones y ferias en diferentes épocas, lo que le confiere un carácter comunitario muy especial. Es un punto perfecto para tomar un descanso y conectar con la historia viva del pueblo.
La Casa Turull y su patrimonio arquitectónico

Un recorrido por Cretas no estaría completo sin visitar una de sus residencias más emblemáticas: la Casa Turull. Esta majestuosa vivienda del siglo XVIII representa el apogeo del barroco en la región y es un ejemplo claro del esplendor que alcanzaron algunas familias locales en aquella época. La casa refleja la riqueza y el poder que alcanzaron estos burgueses relacionados con la artesanía y la fabricación de órganos en la provincia.
Al acercarse a la Casa Turull, llama la atención su fachada elaborada con detalles decorativos, ventanas con molduras ornamentadas y escudos heráldicos que decoran su estructura. La estructura se divide en varias plantas con una distribución que refleja la importancia social de sus habitantes, quienes vivían en un espacio de lujo y refinamiento. Dentro de la residencia, los pisos conservan mobiliario y elementos decorativos que transportan al visitante a la vida aristocrática del siglo XVIII.
Este patrimonio arquitectónico no solo destaca por su belleza, sino también por su historia, ya que en ella tuvo su origen una poderosa familia que lograba integrar tradiciones artesanales con el desarrollo económico local. La Casa Turull es, en esencia, una historia en piedra que refleja la prosperidad y el orgullo de la comunidad, y su visita enriquece el recorrido cultural por Cretas.
El Portal Capilla de San Antonio de Padua
A poca distancia del centro histórico de Cretas, encontramos el Portal Capilla de San Antonio de Padua, una construcción que combina funcionalidad y devoción. La capilla, añadida en el siglo XVIII, fue levantada en un punto estratégico, sirviendo tanto como puerta de entrada a la localidad como lugar de culto. La sencillez de su estructura contrasta con la importancia religiosa que tuvo para los habitantes en distintas épocas.
Su aspecto exterior, con su arco de medio punto y detalles discretos, invita a detenerse y contemplar su significado. La capilla fue construida para acoger devotos y ofrecer un espacio para la oración, especialmente en épocas donde la protección contra epidemias y plagas era fundamental para la comunidad. Su carácter devocional y su ubicación en uno de los accesos principales a Cretas hacen que tenga un valor patrimonial y espiritual importante.
Al ingresar, la atmósfera introspectiva invita a una reflexión tranquila sobre la historia religiosa del pueblo. La capilla de San Antonio de Padua es un símbolo de la devoción de sus habitantes y un ejemplo del patrimonio religioso que conserva la identidad de Cretas en el tiempo. Sin duda, una parada que conecta la historia espiritual con la vida cotidiana del pueblo.
El Portal de San Roque y su historia defensiva
En la historia medieval de Cretas, el Portal de San Roque se distingue como uno de los elementos que formaban parte de la muralla que rodeaba y protegía al pueblo. Originalmente, funcionó como uno de los puntos de entrada y salida, además de ser un espacio dedicado a la protección contra epidemias, ya que sirvió como capilla en momentos de crisis. La celebración del santo San Roque está vinculada tradicionalmente a la protección contra enfermedades, otorgándole un significado especial en la historia local.
Este portal, con sus características arquitectónicas sencillas, refleja la importancia defensiva y religiosa en un solo conjunto. La estructura, que permaneció en pie durante siglos, también sirvió para controlar el acceso y resguardar a sus habitantes en tiempos de conflicto. Pasear por su entorno remite a un pasado de luchas y protectores espirituales, donde la fe jugaba un papel fundamental en la protección de la comunidad.
En la actualidad, el Portal de San Roque es un símbolo de la historia fortificada de Cretas y un espacio que invita a imaginar los acontecimientos que allí ocurrían. La combinación de historia, religión y arquitectura hace de este lugar una parada imprescindible para entendidos y amantes del patrimonio. Además, en sus alrededores suelen celebrarse festejos y ceremonias en honor a San Roque, manteniendo viva una tradición que atraviesa los siglos.
La Ermita de la Misericordia y su entorno natural

Para los amantes de la naturaleza y el turismo rural, la Ermita de la Misericordia representa un enclave perfecto para conectar con el paisaje de la región de Matarraña. Situada sobre un risco, esta pequeña iglesia gótica levantina fue construida en el siglo XVI y actualmente se encuentra rodeada de una vía sacra que invita a una caminata espiritual y contemplativa.
El acceso a la ermita atraviesa caminos rodeados de vegetación y vistas impresionantes del entorno montañoso, ofreciendo una experiencia sensorial que combina belleza natural y serenidad. La ubicación elevada permite disfrutar de vistas panorámicas sobre el valle y las tierras circundantes, haciendo que la visita sea aún más especial.
Este lugar, además de su valor religioso, sirve como punto desde donde se pueden organizar rutas de senderismo o simplemente disfrutar de un momento de paz en plena naturaleza. La Ermita de la Misericordia, con su historia y su entorno, simboliza la unión entre patrimonio cultural y paisaje, y representa uno de los secretos mejor guardados en el recorrido por Cretas y la región en general.
El Poblado Ibérico Els Castellans
Uno de los aspectos más fascinantes de Cretas y su entorno es la presencia de vestigios arqueológicos que data de épocas anteriores a la romanización. El Poblado Ibérico Els Castellans es un ejemplo excepcional de cómo la historia pre-romana todavía está grabada en la tierra. Este yacimiento dejó al descubierto una antigua comunidad que habitaba en la zona entre los siglos VI, III y II a.C.
Explorar los restos de las casas y las fortificaciones permite comprender mejor la vida de estas comunidades antiguas, sus formas de organización social y su relación con el entorno. La topografía del yacimiento revela también la estrategia defensiva que construyeron en su momento, aprovechando la tranquilidad de la altura y la protección natural del paisaje.
La visita a Els Castellans es una oportunidad para conectar con un pasado remoto que continúa susurrando en el paisaje actual. Estas huellas arqueológicas enriquecen cualquier aventura en Cretas, aportando una visión profunda de la historia viva del Matarraña. Es un recordatorio de que la historia no siempre sucede en museos y libros, sino también en los lugares donde se han conservado los vestigios de otras épocas.
Sugerencias para completar tu recorrido por Matarraña
Recorrer Cretas y sus alrededores implica también aprovechar las oportunidades que ofrecen los pueblos cercanos y su entorno natural. La región de Matarraña es un tesoro de pueblos con encanto, donde cada rincón tiene algo especial que ofrecer. Valderrobres, La Fresneda, Calaceite y Beceite son destinos que complementan perfectamente la visita a Cretas, permitiendo una expedición llena de matices culturales y naturales.
Cada uno de estos pueblos conserva un patrimonio único, con calles empedradas, iglesias, puentes y paisajes de ensueño. La gastronomía local, con platos tradicionales y productos de proximidad, invita a saborear la autenticidad de la zona. Además, las actividades al aire libre, como senderismo, escalada o paseos en kayak, proporcionan experiencias completas para todos los gustos y edades.
Para quienes desean organizar un paseo por la región, contar con alojamiento en hoteles rurales, casas de turismo o incluso en el mismo Cretas, facilita la planificación y hace que la aventura sea aún más placentera. La región del Matarraña es un destino que invita a dejarse llevar por la magia de sus paisajes y la historia que guardan sus calles y rincones escondidos.
Conclusión
Explorar Cretas y su entorno en la región de Matarraña ofrece una experiencia completa donde el patrimonio histórico, la belleza natural y la cultura local se combinan para crear un destino memorable. Desde monumentos emblemáticos como la Iglesia de la Asunción hasta restos arqueológicos y panorámicas increíbles, cada lugar contribuye a tejer una historia que invita a volver una y otra vez. La riqueza de su historia y su belleza natural hacen de Cretas un rincón encantador que merece ser descubierto con calma y entusiasmo.
Independiente de si prefieres recorrer en profundidad cada rincón, disfrutar de la gastronomía o simplemente desconectar en medio de paisajes idílicos, esta aventura por Matarraña te dejará recuerdos imborrables. Recuerda que estas experiencias se enriquecen con la autenticidad, la historia y la calidez de sus gentes, haciendo que cada momento sea especial. Sin duda, Cretas es un destino que depende del corazón del viajero y que, una vez conocido, siempre tendrá un lugar en su memoria.

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